Itagüí es el Guadalupe del sur. Carrera 50A #46-7, por Fátima. El punto cae en 6.1902793, -75.5911607. Sirve para quien trabaja o vive de este lado del valle y no va a subir a Bello ni a Laureles un jueves de trancones solo por tres tacos. Las reseñas hablan de porción grande, de salón decorado y de dueños presentes. Eso cuadra con la historia de la marca, aunque la primera puerta siga siendo Obra 2000.
La carta en el sur
Misma estructura. Flautas de cuatro como entrada, tres tacos como pedido base, un fuerte si la mesa tiene hambre de plato. Los precios de 2019, tacos de $13.900 a $18.900 y flautas a $13.900, son brújula. Pregunta el de hoy en la puerta. No llegues con el artículo de hace siete años impreso, que es una forma rara de almorzar. Salsa al borde. Si quieres mar, asume que es el salto de precio de la carta, ya en 2019 entre $35.900 y $45.900, y hoy por encima de eso.
Burrito sin BBQ. Quesadilla si alguien no quiere picante. Nugget si hay niño. La margarita después, no antes. Todo el mapa de sedes está en el menú de Guadalupe. El 301 493 3887 es el contacto que acompaña a la marca.
Llegar a Fátima
La 50A con 46 es Itagüí que se hace en carro o en metro hasta Itagüí o Envigado y un trayecto corto. No es una caminata desde el parque de Belén, aunque Belén quede “para allá arriba”. No confundas esta 50A con la de Arrayanes en Medellín ni con la de Aranjuez. El número 46-7 y la palabra Itagüí tienen que ir en el botón de Google Maps. El pin de la ficha está en el municipio, no en Medellín.
El parqueadero es de calle o de local, no de mall. A la salida de las fábricas y las oficinas del sur, la 50A se pone lenta. Si puedes, llega a las 12:15 si abren al mediodía, o a las 6:30 si la noche es el servicio. El horario exacto de Itagüí confírmalo. Varias sedes de la casa viven de la cena.
Por qué bajar hasta aquí
Porque Laureles el viernes es una fila y una circular, y Belén también se llena, y Bello es otro municipio. Itagüí existe para que el sur tenga su óvalo de la virgen sin pedir permiso. El salón, según quien ha comido aquí, se siente mexicano de decoración y generoso de plato. Eso es lo que la marca promete desde la Calle 55. Si se cumple en Fátima, no necesitas la sede de origen para pasarla bien. Si quieres la historia, sube a Bello otro día.
Pide flautas, prueba la salsa, mira el emblema de la portada colgado en el salón, y quédate. El sur también tiene derecho a una margarita sin cruzar el río dos veces. Esa es la sede. Úsala entre semana, cuando la 50A todavía se mueve, y deja el sábado para cuando de verdad quieras fila.
