Laureles es la sede que encuentra quien no vive en Bello. Circular 76 #39-6. El punto cae en 6.2463854, -75.5971237, por Lorena, comuna 11. En las fichas aparece como Mexican Grill & Bar. No es una carta distinta. Es el salón de la circular, con la misma virgen del óvalo y la misma idea de porción grande.
Pedir en la circular
Primera vez: flautas y tres tacos. La referencia de 2019 pone las flautas de cuatro en $13.900 y los tacos de tres entre $13.900 y $18.900. Hoy la cuenta es otra. La decisión no. Si ya fuiste a Belén o a Obra 2000, pide un fuerte y una entrada para ver la cocina de esta puerta, no repitas el mismo taco por fidelidad. El burrito, si lo pides, que no venga bañado en BBQ. Esa es la línea de la casa desde Bello.
Salsa aparte. Margarita si te quedas a la segunda ronda, no si tienes que manejar por la 70. La jarra de sangría era de $45.900 en 2019 y es para la mesa. El relato completo está en el menú de Guadalupe. Teléfono de la marca, 301 493 3887.
Llegar a la 76 con 39
La circular se camina y se sufre en carro. Desde la Primer Parque de Laureles es un trayecto de barrio. Desde el estadio, otra caminata corta si no hay partido. Con partido, no intentes esta cuadra: el occidente se cierra y Unicentro no es Guadalupe, pero el trancón sí es el mismo. Si vienes de El Poblado, es una cruzada hacia el oeste, no “aquí al lado”. Calcula. El metro no te deja en la puerta. Estadio o Suramericana y una caminata, o un carro corto.
El viernes a las 8 la circular no tiene piedad con el parqueadero. Llega a las 6:30 o acepta la fila y un cupo a dos cuadras. Madera e Itagüí son las salidas si esta noche Laureles está imposible y tú sí o sí querías Guadalupe.
Para quién es esta puerta
Para el extranjero que se queda en Laureles y pide “mexicano que no sea de centro comercial”. Para la mesa de la circular que ya no quiere otra hamburguesa. Para quien vio el óvalo de la virgen en la portada y quiere el salón que combina ese emblema con la 76. No es el local donde prestaron ladrillos. Ese sigue en Bello. Aquí la marca ya está instalada, con barra y con viernes.
Pide, siéntate, deja el teléfono. Laureles tiene suficiente ruido en la calle. Adentro la gracia es la porción y la salsa, no una reseña escrita en vivo. Come las flautas calientes. El resto de la circular puede esperar.
Si es jueves y no viernes, esta sede enseña mejor la barra. Hay tiempo de mirar el óvalo, de pedir la salsa en un ramekin y de no competir con tres mesas que llegaron juntas. Laureles el jueves es el Guadalupe de la circular en su versión habitable. El viernes es la fama. Elige según el hambre y la paciencia, no según la foto. Y si la circular está cerrada por un evento en el estadio, no insistas: Madera o Belén te salvan la noche sin cambiar de marca.
